• Camila Arbeláez

5 ERRORES comunes al EMPEZAR un estilo de vida saludable



Tener un estilo de vida saludable potencializa nuestro bienestar y nos ayuda a alcanzar la mejor versión de nosotros mismos. Pero te has detenido a pensar qué significa la palabra bienestar? ¿sabes en realidad lo que es?

El bienestar según el diccionario de la real academia española, es un estado de la persona cuyas condiciones físicas y mentales le proporcionan un sentimiento de satisfacción y tranquilidad.

Es decir, que todo lo que no te genere ese sentimiento, estaría en contra de tu bienestar.

Incluidas personas, decisiones, trabajo e incluso la dieta más perfecta.


Muchos empezamos un estilo de vida saludable motivados por sentirnos mejor con lo que

vemos en el espejo y ¡está genial!, cuando nos sentimos cómodos con nosotros mismos lo reflejamos en todos los aspectos de la vida; Sin embargo, estoy convencida de que todo comienza desde adentro: la salud, la belleza y el amor propio.

Por eso hoy voy a hablarte sobre algunos errores que solemos cometer cuando iniciamos esa búsqueda, con el fin de transitar un camino con atajos, que nos promete "resultados rápidos”, no sin antes contarte que yo los cometí todos; así que si te identificas con 1, con 2 o con la lista completa, no hay problema... ¡todo tiene solución!


Ahora sí, comencemos...


1. Confundirnos con las dietas al exiliar algunos alimentos de nuestra vida, como

por ejemplo los carbohidratos.

Las dietas restringen, por eso tienen una fecha de caducidad, que es lo opuesto a lo que buscamos. Un estilo de vida te debe hacer sentir cómoda, flexible, tranquila, liviana, a gusto y en equilibrio. Te debe hacer sentir con permiso de comerte lo que desees, siempre y cuando esté alineado con la visión de generarte satisfacción y bienestar. Y aquí esta incluido un batido lleno de nutrientes, pero también unas ducales con café con leche de desayuno, que te recuerden esos momentos especiales de tu niñez y te nutran el alma. Todo está en el balance.


2. Observar la alimentación consciente como un destino, cuando en realidad es un VEHÍCULO y el mejor de todos.

¡Me pasó! La alimentación como la vida, es cíclica. Hay subidas y bajadas. Momentos donde estamos súper enfocadas en una alimentación más limpia y otros en donde necesitamos nutrir el alma con el pedazo de torta que hace nuestra mamá o un plato compartido en familia. ¡Las dos

cosas están bien! El destino al que queremos llegar, no es una alimentación 100% perfecta, es irreal y aburrida además. Se trata de utilizar la alimentación de la mejor manera para potencializar como te sientes y que eso te permita alcanzar tus logros, proyectos y metas de la mejor manera. Además de gozar de una sana longevidad.

¿Te imaginas enfermo, triste, sin energía, cansado y adolorido alcanzando tus

logros y recorriendo el camino de la vida? ¡Estoy segura que no!


3. Movilizar el cambio sólo desde la apariencia física.

Todos queremos vernos y sentirnos a gusto con lo que vemos en el espejo y eso está muy bien, el problema es cuando esto se convierte en la única base de nuestros cambios y nos impulsa a

tomar atajos que, en vez de acercarnos a nuestro bienestar y beneficiar nuestra salud, nos alejan de ellos y hasta podrían enfermarnos. Como caer en la obsesión por comer estrictamente cosas saludables, hacer ejercicio como una manera de contrarestar lo que comemos, practicar el ayuno de manera inadecuado o incluso, dejar de comer.


4. Pensar que sólo nos nutrimos de lo que llevamos del plato a la boca.

Somos un todo. Nuestro cuerpo no está alejado de nuestros pensamientos y emociones y mucho menos de nuestro entorno. Todo lo anterior influye en su bioquímica y en la amanera en como éste trabaja.

Aquí voy con la alimentación primaria, ¡uno de mis temas preferidos! ¡me encanta hablar de esto! Piensa como si estuvieras pasando la calle tranquilamente y de repente aparece un carro frente a ti y sientes que te va atropellar. Seguramente te ha pasado esto o algo parecido… ¿Qué pasa en tu cuerpo? ¿Cómo reacciona? Tu corazón se acelera, sube la temperatura, empiezas a sudar, a sentir calor, tus sentidos se agudizan de una manera increíble, en fin. Ese es tu sistema nervioso respondiendo y activando su modo de “lucha” o “huida”, que es el mismo

que utilizaba el ser humano hace miles de años para defenderse de sus depredadores.


Esa misma respuesta se puede generar gracias a un posible peligro que no necesariamente tiene que ser físico y/o real. Por ejemplo, podría ser la deuda que tienes en el banco por tu tarjeta de crédito o un préstamo que te desvela. Esa relación tóxica que te hace sentir constantemente insegura. Esas críticas constantes frente al espejo que generan inconformidad. Ese trabajo que no

disfrutas en lo absoluto y te impide desarrollarte en tu capacidad plena. Ese cambio de vida que ha generado que te sientas desestabilizada y sin un norte claro.

El cuerpo no distingue entre lo real y lo que está pasando imaginariamente en tu cabeza; y cuando esa respuesta de “lucha” o “huida” es constante y duradera en el tiempo, genera un estrés crónico que puede afectar tu sueño, tu peso, tu apetito, tus hormonas y tu salud emocional y física. Somos un solo centro. Nuestra mente no es algo separado de nuestro cuerpo.


5. Querer seguir los parámetros y la alimentación de otras personas, olvidándonos de explorarnos a nosotros mismos primero.

Somos únicos e irrepetibles, por eso hay tantos tipos de alimentación: paleo, atkins, vegana, vegetariana, pezetariana, keto, macrobiótica. Te has preguntado alguna vez ¿por qué hay tantas con estudios que las soportan? La respuesta es porque cada una le sirvió a una persona diferente.


Está bien si te identificas con alguna corriente siempre y cuando te sientas en la libertad de

adherirle o retirarle lo que crees correcto para ti.

Por eso la alimentación NO es una ciencia de respuestas exactas o verdades absolutas, porque sencillamente lo que para mi puede ser alimento, para ti podría resultar ser un veneno.

La bioindividualidad y aprender a escuchar nuestro cuerpo, son el mejor GPS de nuestro vehículo. Todas las respuestas están en nuestro interior. Solo debemos soltar y hacernos conscientes para poder entender las señales.

“Investiga tu propia experiencia, rechaza lo que sea inútil y añade lo que sea especificamente tuyo”


Quise hacer una lista de aciertos y desaciertos, NO para quedarnos en lo negativo; Sino por el contrario, para darle la vuelta a la historia y entender que el camino es ameno en el momento en que decidimos abrazarlo con humildad, calma y amor, enfocándonos en el continuo progreso y no en la perfección.



Ahora, ¿Qué hacer? ¿Te animas a probar algunos cambios de perspectiva?


1. Asegúrate de crear platos balanceados que te permitan obtener lo mejor de cada macronutrientes. !No olvides que las verduras deben ser los protagonistas!


2. Analiza todo lo que tu cuerpo hace desde que te despiertas hasta que te acuestas. Te permite respirar sin tenérselo que ordenar, te permite correr, caminar, hacer ejercicio. Abrazar a tus seres queridos, escribir, pensar, imaginar, crear en tu mente, ser productivo. Te permite bailar, mirar un atardecer.

Ahora imagina todos tus sueños y proyectos de vida. Seguro no los disfrutarías sin salud y bienestar e incluso sería mucho más difícil alcanzarlos.


3. ¿Sabías que el cuerpo humano produce 25 millones de células nuevas por segundo?, ¿sabías que si el cerebro humano fuera un ordenador, podría realizar 38.000 billones de operaciones por segundo? y ¿Qué cada 28 días, la piel se renueva completamente?

Ahora piensa como puedes agradecerle a tu cuerpo por funcionar de manera tan perfecta y cuídalo con decisiones conscientes.


4. Piensa en eso que esta robando la paz y preocupando. Analiza en tu día que es lo que más hace parte de tus pensamientos y está drenando tu energía. Ahora proponte una manera de trabajarlo y afrontarlo. Sino puedes solucionarlo, analiza tu actitud frente a la situación y como cambiarla para aprender con ella en vez de luchar. No te preguntes por qué, pregúntate para qué. Haz ejercicios de respiración, prueba hacer yoga o incursiona en la meditación.


5. Experimenta para luego hacerte consciente y disponerte a escuchar tu cuerpo. Recuerda

“Investiga tu propia experiencia, rechaza lo que sea inútil y añade lo que sea especificamente tuyo”

Espero que te haya gustado este blog que hice con tanto amor. No olvides que la paz, la satisfacción y la tranquilidad siempre serán los mejores árbitros para tomar cualquier decisión.







Camila Arbeláez

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